Descubrir
Mapear personas, problema, restricciones y evidencia antes de proponer solución.
Quién decide, quién usa el sistema día a día y quién paga si falla.
Proceso
El método es liviano para un equipo pequeño y riguroso para un producto del que la gente depende. Cada fase deja un artefacto concreto, no solo una conversación.
Mapear personas, problema, restricciones y evidencia antes de proponer solución.
Quién decide, quién usa el sistema día a día y quién paga si falla.
Dar forma a contenido e interfaz alrededor de las decisiones reales del usuario.
Los límites del sistema y los contratos entre sus partes, antes de construir la primera pantalla.
Entregar un slice vertical, mantener arquitectura legible y automatizar donde valga la pena.
Un corte delgado y completo del producto —de la interfaz a los datos— funcionando de punta a punta antes de ampliar el resto.
Revisar comportamiento, teclado, rendimiento, seguridad y mantenimiento antes de darlo por hecho.
Qué puede fallar, qué tan grave sería y qué prueba automatizada o manual lo cubre.
Documentar el criterio para que el producto siga avanzando después de la entrega.
Por qué se tomó cada decisión, para que el trabajo pueda continuar sin depender de que yo lo explique en persona.
El criterio